Nos subimos a la furgo dónde estaban David, Tuk y César con caras algo resacosas ...
Y tras unas horas en la carretera, llegamos al embarcadero desde dónde sale el barco hacía el paraíso, digo, hacía la Isla de Koh Talu.
Mientras esperábamos el barquito, comimos algo y los chicos prepararon sus motores y velas. Querían pasar de la costa a la isla volando ... Unos 9,5 Km ... Tras chequear el viento, lo pudieron hacer! Unos pasitos de ná y a volar!
Fue un gustazo el rato en el barco, el viento en la cara, olor a mar, ver a los dos volando ...
A nuestra llegada, éstas fueron nuestras primeras vistas de la isla ...
Cocacolita mientras pliegan velas y nos llevan a nuestra playa ... A nuestro paraiso de fin de semana ...
Reparto de habitaciones, bañito en el agua cristalina. Kayak hasta la otra punta de la isla, fantásticas playas de arena blanca, peces de colores, tonalidades azules de esas que hacen daño a la vista, final de isla con rocas y coral ...
Duchita y a cenar! Excursión hasta el otro comedor ... comida thai, ñam ñam ... masaje (un tanto accidentado) con el sonido del mar de fondo ... a dormir como las gallinas, pronto prontísimo!










