El Lunes, tras nuestro desayuno habitual de tortilla de queso y demás, visitamos fugazmente el Birla Temple .... creo que se llama así ... K. Nui ????. Nada, dos estátuas de la pareja que no recuerdo el nombre (K. Ngee ????) y poca cosa más que ver.

Luego, con coche nos fuimos a Pushkar, ciudad hippie y guarra por excelencia. Eso sí, curiosa su tonalidad azulada que se refleja por sus calles. Tiene un lago sagrado y más de 400 templos, uno de ellos dedicado a Brahma.




Antes de entrar ya hubo cierto chanchullo con el "peaje humano" que existe a la entrada de algunas ciudades ... pagas unas taxas, con dudosa finalidad ... El conductor nos aseguró que necesitábamos un guía porque si no, nos iban a abordar y timar. Lo del abordo quedó bastante reducido, todo hay que decirlo, lo de timo, NO.
El guía nos llevó a ver el puto (perdón) lago sagrado ... antes nos advirtió que si los "monjes" nos pedía dinero, diéramos nuestra voluntad, no lo que ellos nos exigieran. Fácil, no? Pues nada, llegamos al puto (perdón) lago. Las escalinatas que lo rodean, llenas de palomas (las odio) y de sus cagadas (tampoco son de mi agrado, obviamente). Nos hacen descalzar para bajar al lado del p. lago ... como es sagrado ... no puedes llevar zapatos, pero si que las palomas se caguen en él ... en fin ... no sabia yo, que la mierda fuera sagrada. Perdón, que me voy del tema ...
A cada una nos toca un "monje" diferente. Nos hacen sentar justo al lado del lago, que será muy sagrado, pero está asqueroso, lleno de bolsas de plástico y otros objetos de difícil identificación ... Mi monje se llamaba Tony, un nombre muy hindú ... Me pide que vaya repitiendo las mil chorradas que va soltando, mientras me hace juntar las manos, me pone pétalos, arroz, algo parecido a harina pero de color, etc ... para colmo, me tira agua (por un momento pensé que se me caerian las uñas al instante ....) encima de todo esto. La operación se repite varias veces. Al final de cada oración, hay que tirarlo todo al lago. Llega el primer sablazo .... 500 rupias ... Punto rojo en la frente. Y otra vez a rezar. Yo, le digo, que no creo en estas cosas y que me quiero ir. No me mola nada. Me dice que me espere, que está rezando por toda mi familia y amigos (para que luego digais!) ... Y atención, que llega el segundo sablazo. Ah, me coloca unos hilos rojos y amarillos en la muñeca, yo, al ser soltera, derecha. Y me dice que ahora le tengo que dar dinero para él y su familia. Me explica, a mil por hora, que 500 rupias representa una comida. Que él sólo come de lo que le dá la gente, bla bla bla ... Mi cabreo ya era monumental. El tio insiste en que cuantas comidas le ofrezco para él y su familia. Le digo que yo no tengo el dinero, que lo tiene la thai ... su respuesta ... que tienes ... euros, dolares, yens, libras ... cuando empezaba mi discusión con él ... apareció otro tipo con un fajo de billetes ... no entendía nada ... miré y sólo vi tipejos mirando con mala cara. Así que solté otras 500 rupias, el monje preguntó enfadado ... así que sólo ofreces una comida a mi familia? Le dije que si, y sin postres ... no le hizo gracia. Mamones !!!!




Tras dos broncas al guía, entramos en una tienda con cientos de pulseras .... el tipo era de lo más curioso. Su padre le está buscando esposa. K.Nui me ofreció a mi, pero no pareció muy interesado en una blanquita como yo :(

Paseamos más. Nos encontramos a un montón de occidentales vestidos como payasos ... lo siento, pero me hace gracia la gente que va a la India y se viste con sus ropas típicas, o eso es lo que ellos creen (tipo sombrero mejicano en las Ramblas de Barcelona ...)







De vuelta a Jaipur cenamos en Niro's, en el centro. La comida muy buena, el servicio malo. Pero más que recomendable. Y para llegar al hotel, cogimos un rickshaw ... K. Nui se nos enamoró de su pedaleador ... un crack!